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Hoy, 7 de noviembre, la Iglesia se viste de blanco para conmemorar el nacimiento para el cielo del BEATO VICENTE GROSSI, en el aniversario de su santa muerte ocurrida en un día como hoy de 1917 en Vicobellignano, Cremona, Italia. Oriundo de Pizzighettone, Cremona, en 1845, fue sacerdote. Ordenado con solo 24 años fundó el Instituto de las Hijas del Oratorio. En 1975 el Papa Pablo VI le proclamó beato.
Unidos, pues, a la Iglesia de Italia y a las hijas del oratorio, extendidas en diversas partes de Italia y en el exterior, brindemos nuestro reconocido aplauso al Beato Vicente Grossi.
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QUERIDO VICENTE GROSSI: recordar tu vida es ver al sacerdote casi desconocido cuyas huellas las vemos aún en nuestros días. Ya desde niño te muestras diferente a los demás niños del pueblo. Tu mayor alegría era poder ayudar al párroco en la Iglesia. Ordenado sacerdote con solo 24 años, el Obispo, un poco para probarte, te destina a diversas parroquias y, por fin, a Vicobellignano en donde permanecerás hasta el final de tus días. El objetivo central de tu tarea cotidiana, como el de toda tu vida, fue simple y único: cumplir con tu vocación sacerdotal que amaste desde que eras niño. Atención a los que acuden a tí, predicas, confiesas, manifestándote siempre como maestro y como padre. Fue en esta práctica diaria de la función sacerdotal que fue madurando en tí la idea de formar un grupo de buenas jóvenes que pudiesen ayudar al párroco en la nada fácil tarea de ayudar y evangelizar a la juventud femenina. Es así, como surge el Instituto de las Hijas del Oratorio, para el que tú mismo escribes las reglas y constituciones y que fue creciendo y extendiéndose a otras parroquias de la región y fuera de ella. Al pasar el umbral definitivo, dejaste tras de tí una fama de santidad. Progresivamente, el desconocido P. Vicente se fue transformando en una persona a la que muchos acudían a pedir favores.
Beato Vicente Grossi, hoy te damos gracias por tu ejemplo humilde y grande de vida, y por habernos dejado un modelo de pastoral para evangelizar a la juventud a través de la misma juventud. Que esto lo sepamos imitar y seguir.
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